Año 14, número 176.

Para todo artista existen un proceso evolutivo, para Sátira parte de este proceso fue descubrir revistas como Gótica y Dark, con esto llegaron las primeras influencias siempre acompañadas con el Black Metal

Fotografía: Sátira

Evangelina Bolitocha

Conocí a Jeannette Aguilar en la oscuridad, quizá no hubiera podido ser de otra forma porque su elemento es la noche; lo lúgubre, los misterios que hay detrás de la humanidad, lo oculto, la penumbra, atmósferas espectrales. Nacida en Tepic, Nayarit el 2 de septiembre de 1994, Jeannette Aguilar con nombre artístico Sátira, guarda en esos ojos grandes, sombreados de púrpura, memorias de su crianza en el sur de Jalisco y el recuerdo más íntimo de la infancia; aquel que la hizo descubrir que podía ser vista por otros, vista a través de lo que creaba, “desde pequeña siempre me ha gustado pasar tiempo a solas, dibujaba o pintaba con acuarelas. Una vez hice muchísimas y las puse por toda la casa, una tía al verlas se sorprendió mucho y yo no entendía por qué, al darme cuenta que en realidad alguien veía mis dibujos y pinturas me alentó a seguirlo haciendo, claro que no lo hacía muy bien, pero me motivé a seguirlo practicando. Fue así que desde muy pequeña sentí que debía dedicar mi tiempo a plasmar físicamente todo lo que traía en la cabeza”. ¿Qué era lo que Sátira encontraba en los laberintos de su mente? Sin duda es lo que actualmente plasma en su fotografía, misma que inició cuando tenía 15 años, visitando blogs donde se compartían fotos, conviviendo con amigas que también gustaban de este arte, haciendo retratos de ellas mismas, experimentación que la llevó a un nuevo descubrimiento: el arte de retratar a las personas. El estilo llegó al mismo tiempo, porque Sátira para ese entonces ya era una chica nocturna, ya disfrutaba de la belleza de la oscuridad.

Para todo artista existen un proceso evolutivo, para Sátira parte de este proceso fue descubrir revistas como Gótica y Dark, con esto llegaron las primeras influencias siempre acompañadas con el Black Metal,“y fue así que conocí un mundo; contenía poesía, fotografía. Conocí al fotógrafo Jan Saudek que tiraba en análogo y a blanco y negro para después invertir la fotografía con los colores, me encantó lo que hacía. También descubrí a Joel Peter Witkin que hacía una fotografía mórbida  con temas post mortem y quedé fascinada, yo también quería hacer algo así.” Y lo hizo, lo ha hecho desde la adolescencia, a temprana edad adquirió la certeza de que el camino era un bosque entre penumbras donde la luz escaseaba, pero creaba el contraste perfecto para manifestar su universo.

Sátira describe su proceso creativo poniendo como ejemplo la colección Magdalena, “puedo estar leyendo algo o viendo una película y dentro de mí se forma un escenario donde imagino cómo sería si yo pudiera adaptar esa información que estoy adquiriendo y pasarlo por mi filtro, adaptarlo a mis gustos y formas. Una vez empecé a leer a sobre María Magdalena e imaginé mi propia versión de ella y me propuse hacer retratos de una amiga con elementos que pudieran ser relacionados con Magdalena”. En su fotografía, Sátira busca lo profundo, las sombras en el interior de la noria, no para extraer sus elementos, sino más bien para mostrarlos intactos, vírgenes creaciones de la oscuridad, siempre a través de una estética gótica, en palabras de ella misma “donde la decadencia se hace presente”. El color que predomina en su fotografía es el blanco y negro, como diría ella misma “casi siempre que estoy planeando mis fotografías las pienso en blanco y negro, siento que así puedo transmitir con más exactitud  lo que está dentro de mí”. Otra característica de la obra de Jeannette son los retratos y autorretratos, las preguntas surgen: ¿qué encuentra en ellos?, ¿qué busca?, ¿qué trata de proyectar? Ella responde que la razón es la de plasmar cómo le gustaría ver a la gente “y en el caso de los autorretratos intento capturar momentos de mi vida, para después poder recordar qué era en el momento de hacerlos”. Es sabido que desde los orígenes de esta disciplina el fotógrafo captura el instante, pero ¿qué es lo que captura en sus personajes, en sus fotografías, Sátira? Como receptora de su obra me doy cuenta que sus personajes son atípicos; tienen ojeras pronunciadas, expresiones extremadamente serias, maquillaje teatral, mirada fija; como si esas miradas  encontraran un refugio en el lente de Sátira, el cobijo de la oscuridad, la plenitud, la fuerza para devorar la vida. A pesar de alejarse de los escenarios comunes, de los personajes domesticados en la estética comercial, su obra proyecta la belleza, como si Jeannette buscara y encontrara en lo atípico la pureza; aquello que la mayoría desconocemos. No es accidental, ella es consciente de lo que busca en sus personajes “casi siempre las elijo por algún detalle que llame la atención y pienso que podría quedar con mi estilo fotográfico”.  

Su obra está sometida a elementos góticos y personajes atípicos, aunque adquirió diversos conocimientos en la Licenciatura en Artes Visuales en el CUAAD, reconoce que, “en esencia sigue igual que cuando empecé, puede que a nivel técnico haya cambiado, intento aplicar lo que aprendí en el tiempo que estuve en la universidad”. Para construir su historia como fotógrafa ha tenido algunas exposiciones como la prueba material de su trabajo, Sátira hizo su primera exposición colectiva hace seis años en el extinto bar Mátame Poco a Poquito en Ciudad Guzmán, en una serie llamada Gabinete de Kridaje. Ha tenido oportunidad de exponer en eventos de música Dark Wave y Metal Gótico. Además de ser invitada dos años consecutivos al World Goth Day, celebrado en Guadalajara en Casa Liceo. A pesar de estos trabajos presentados, Sátira, como todo artista, se enfrenta a diversas realidades y aunque confiesa siempre haber sido apoyada por familiares y amigos para ejercer la fotografía, lamenta que al buscar trabajo sea muy difícil encontrar algo relacionado con ello. Aunque lo anterior no impide que su obra y ella misma pueda ser encontrada en Facebook en la página Jeannette Aguilar-fotografía y en Flickr https://wwwflickr.com/photos/satiradarkmatter/

Aunque actualmente Jeannette radica en Guadalajara pasó la mayoría de su vida en Ciudad Guzmán, confiesa entre risas que en esta ciudad hay varia gente que se dedica a diversas disciplinas de arte, “en un principio yo no lo veía así, hasta que me abrí y conocí a más gente interesada en ese ambiente”. Tanto la obra de Sátira, como ella misma, son una gran experiencia; representa esa clase de artistas que personifican su obra y viceversa, artistas invadidos de su percepción, propia, única. Sátira descifra y muestra a través de sus imágenes una visión distinta del mundo, la otra cara de la moneda. A Sátira no le interesan paisajes coloridos, escenarios “pulcros” o personas comunes, le interesa la rareza de lo oculto, en ello encuentra y descubre la belleza de la oscuridad, aquello que la luz no es capaz de otorgar.  

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