Año 13, número 153.

La tecnología tiene participación inherente en cada vez más áreas del conocimiento, las humanidades han comenzado ya a adentrarse en el plano digital

Didiana Sedano

El futuro nos alcanzó; es más, nos dejó atrás. La evolución de esta gaceta que usted, estimado lector, tiene en sus “manos”, es uno de los ejemplos más claros y sobre todo tangibles de ello. El futuro como sinónimo de tecnología es parte de nuestras vidas y es necesario ser conscientes de ello, también es imprescindible entender y servirnos de esta tecnología. Todo aquello que en algún momento se nos presentó en libros o películas de ciencia ficción está aquí, es una realidad, en algunos casos al alcance de la mano y en otros en proceso de.

Sin lugar a dudas, internet es uno de los protagonistas principales de este futuro, es la herramienta primordial para sobrevivir en esta era digital. Una herramienta aplicable a un sinfín de procesos que busca hacernos la vida más fácil (a algunos).  

La tecnología tiene participación inherente en un sinfín de áreas, una de éstas y de reciente aparición (el antecedente más lejano se remonta a 1949), se denomina Humanidades digitales (HD), que es una disciplina que estudia la relación/impacto de las humanidades con la tecnología informática.

Las humanidades, tal como tradicionalmente se conocen, han abierto una grieta donde se asoma tímidamente una nueva rama que se llama Humanidades digitales, que busca incorporar la tecnología para el mejor aprovechamiento y difusión de todo aquello que tenga que ver con la literatura, la lingüística, la filosofía, la historia y demás. Dejando de lado la idea romántica del libro como arte-objeto y pensando más bien en la preservación de los contenidos, las HD son un abanico de posibilidades para entender, compartir y localizar el conocimiento.

Bases de datos o digitalización de materiales —construidos mediante técnicas y metodologías que faciliten el intercambio y diseminación— son algunas de las tantas formas que pueden tomar las HD. Cabe aclarar que digitalizar materiales no se reduce a convertir un libro a Portable Document Format (PDF), sino que hay que trabajarlo desde la alfabetización digital.

Las HD son un espacio árido en Latinoamérica, su estudio y aplicación apenas comienzan a explorarse. Incluso los especialistas del tema aún no logran ponerse de acuerdo en una definición global, sin embargo, las HD son un campo que está aquí y que hay que empezar a entender y explotar. En México, a partir de 2011, existe una Red de HD (http://www.humanidadesdigitales.net/) formada por académicos que buscan formar vínculos entre los humanistas digitales, así como estudiar todo aquello que implican las HD.

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