Año 13, número 151.

El latín, contrario a lo que se piensa, aún se usa en muchas áreas de nuestra cotidianidad, aquí se presentan algunos casos

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Alfredo Moisés Sánchez Medina

Anna María Simota Kraul

Considerada una de las lenguas más antiguas, el latín, junto con el griego, es el pilar de las civilizaciones de Occidente. Es la lengua indoeuropea a partir de la cual se han desarrollado la mayoría de las lenguas romances actuales, como el español, el portugués, el italiano y el francés, por mencionar algunas. El término indoeuropeo se entiende como el conjunto de lenguas que presentan unos rasgos básicos comunes: fonológico, léxico, morfológico y sintáctico.

El latín Surge en la región de Lacio en la península Itálica hacia el año 1000 a.C. (aunque los primeros testimonios escritos datan del siglo VI a.C.) como lengua de campesinos, por eso se llama latín y sus hablantes latinos. Fue utilizado por el imperio romano en su época de poderío y durante toda su extensión alrededor de Europa, posteriormente se usó en la edad media y en la edad moderna, llegando incluso a la edad contemporánea en el ámbito científico y político. Las lenguas romances modernas se desarrollaron a partir del latín hablado de diversas partes del imperio romano. 

El latín está cerrado a la inclusión de nuevas palabras, haciendo que éste demande para la comunidad de sus hablantes una univocidad cuando se es empleado. Esta característica es muy poco común en las lenguas modernas; al español, por ejemplo, constantemente se incorporan neologismos (palabras o expresiones nuevas que se introducen a una lengua). De cualquier manera, esta condición no es evidencia suficiente para catalogar al latín como una lengua muerta. En los siguientes párrafos verás por qué llegamos a esta conclusión. 

El latín de lengua muerta no tiene nada, los siguientes puntos lo dejan más que claro.

  1. Es utilizado en derecho cuando escuchamos sobre una cámara legislativa que no se reunió por falta de quorum (número de asistentes requerido en un parlamento).
  2. Está presente en la vida cotidiana cuando enviamos un curriculum vitae o cuando ponemos una posdata en una carta.
  3. Es el idioma oficial de la Santa Sede, aunque el estado del Vaticano utiliza como idioma común el italiano, reservando el latín para documentos oficiales.
  4. En lo científico toma un papel un poco más complejo, pues se busca la mejor palabra para designar una nomenclatura. Por ejemplo, para nombrar una bacteria o enfermedad utilizan las características que ésta muestre, si la bacteria en cuestión fuese de figura espiral se podría llamar spiralis.

¿Por qué latín? Es importante conocer el latín, pues es un fuerte pilar del origen de la cultura occidental en que vivimos hoy día, tiene una edad aproximada de 1200 años y aún tiene vigencia.

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