Año 13, número 157.

Este 6 de junio es importante concientizar sobre la cultura de la donación de órganos, una práctica que puede salvar muchas vidas

Imagen: Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica. medicos.cr

Livier Jaqueline García López

La Organización Mundial de la Salud y la Organización Nacional de Trasplantes celebran el 6 de junio el Día Mundial de los Pacientes Trasplantados. El objetivo de esta celebración es fomentar la cultura de la donación de órganos, pues actualmente aún se tiene poco conocimiento sobre el tema y muchos pacientes con enfermedades crónicas o terminales se encuentran en lista de espera para recibir un nuevo órgano y junto con él, una nueva oportunidad de vida.

Según el Centro Nacional de Trasplantes, sólo en el primer trimestre del presente año se han registrado en lista de espera para recibir un trasplante de riñón 17, 383 personas, 5,611 para trasplante de córnea, 321 personas para recibir un hígado y 47 un corazón, entre otros órganos, siendo el riñón uno de los órganos más demandados entre los pacientes en espera de un trasplante.

Fernando García es un paciente de 32 años diagnosticado con IRC (insuficiencia renal crónica) desde 2011, quien asume que el ser diagnosticado así es inesperado, sobre todo cuando se trata de algo tan importante en nuestro organismo como los riñones. Cuando se enteró de su padecimiento no le dio gran importancia, pues no sabía de qué se trataba, hasta que un especialista le explicó la gravedad de esta enfermedad irreversible que causa la pérdida del funcionamiento de los riñones por completo. Los médicos le explicaron que una de las opciones era someterse a un tratamiento sustitutivo como es la diálisis, o en su defecto, a un trasplante de riñón. En 2014 fue trasplantado por primera vez, pero su nuevo riñón fue rechazado, por lo que actualmente se encuentra en tratamiento de hemodiálisis, mientras espera la fecha de su cirugía para un segundo trasplante.

Fernando explica que la diálisis peritoneal es un procedimiento al cual se es sometido cuando el problema en los riñones se encuentra avanzado, y consiste en colocar un catéter en la parte inferior del abdomen para suministrar una solución de aproximadamente dos litros. Dicha solución absorbe todas las toxinas del cuerpo y posteriormente debe retirarse. Este tratamiento debe ser realizado todos los días, con cambios de solución cada cuatro horas.

Otra de las alternativas es la diálisis con máquina, con un único cambio de solución durante la noche. García comenta que para las personas que trabajan este método puede resultar más sencillo, ya que el procedimiento se realiza mientras la persona duerme. La hemodiálisis es otro de estos tratamientos, y al que se está sometiendo en la actualidad. Este funciona a través de la sangre mediante dos formas: una es con la colocación de un catéter bajo la clavícula que se conecta con una vena, de ésta se obtiene la sangre que pasará por el filtro de una máquina que elimina las toxinas; la otra es mediante una fístula que une una vena con una arteria donde se realiza el mismo proceso. Dicho tratamiento tiene una duración de tres horas y se realiza tres veces por semana.

Expone que para someterse a un trasplante de riñón existen tres alternativas, la primera es enlistarse para recibir un órgano de cadáver, la segunda  es recibir el órgano por parte de un donante vivo. Asegura que la espera de un órgano de cadáver por parte de instituciones de salud pública puede tomar muchos años y el turno para la cirugía dependerá del número de lista otorgado y el tipo de sangre. La tercera de las alternativas es el sometimiento a cirugía por parte de una institución privada que puede llegar a costar entre 200 y 300 mil pesos.

El procedimiento para un trasplante de riñón por parte de un donador vivo en el seguro social lleva aproximadamente un año, pues se realizan distintos estudios con diferentes especialistas. Tanto donador como receptor deben estar en las mejores condiciones, contar con un peso óptimo, buena salud y someter a sus riñones a distintos estudios para asegurarse de que ambos se encuentran sanos y posteriormente identificar cuál de los dos es conveniente extraer. En este procedimiento se busca asegurar que el donador no tenga complicaciones a futuro, por lo tanto es un proceso minucioso en donde se cuida la salud tanto del receptor como del donador.

Fernando García enfatiza que falta concientizar a las personas sobre este tema, pues donar un riñón no tiene nada de malo y por lo contrario, puede salvarse una vida, ya que actualmente existen muchas personas que han donado un riñón y cuentan con buena salud. Asegura que se puede vivir con un riñón sin riesgo alguno, pues los especialistas cuidan cada detalle en dicho procedimiento, y si llegara a encontrarse algún mal funcionamiento en el riñón de la persona que desea donar, se descarta de manera automática como donadora.

Finalmente, Fernando habla sobre la importancia que se debe dar a la cultura de la donación, puesto que se desconoce mucho sobre ésta y un gran número de personas que fallecen se llevan consigo sus órganos, órganos que podrían salvar muchas vidas.

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