Año 18, número 275.

Soy vertical
Imagen: Jacqueline Contreras

Soy vertical.
Pero preferiría ser horizontal.
No soy un árbol con las raíces en la tierra
absorbiendo minerales y amor materno
para que cada marzo florezcan las hojas,
ni soy la belleza del jardín
de llamativos colores que atrae exclamaciones de admiración
ignorando que pronto perderá sus pétalos.

Comparado conmigo, un árbol es inmortal
y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra.
Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas,
los árboles y las flores han derramado sus olores frescos.
Camino entre ellos, pero no se dan cuenta.
A veces pienso que cuando estoy durmiendo
me debo parecer a ellos a la perfección,
oscurecidos ya los pensamientos.

Para mí es más natural estar tendida.
Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con libertad,
y así seré útil cuando al fin me tienda:
entonces los árboles podrán tocarme por una vez,
y las flores tendrán tiempo para mí.


Sylvia Plath (27 de octubre de 1932 – 11 de febrero de 1963) fue una poeta, novelista y cuentista estadounidense, reconocida como una de las voces más influyentes de la literatura del siglo XX. Su obra se caracteriza por una profunda carga emocional, un estilo confesional y el tratamiento de temas como la muerte, la depresión, la maternidad, el amor y la identidad femenina.

Nació en Boston, Massachusetts. La muerte de su padre, Otto Plath, cuando ella tenía solo ocho años, marcó profundamente su vida y aparece como un tema recurrente en su poesía. Desde muy joven demostró un talento excepcional para la escritura: publicó su primer poema a los ocho años y ganó múltiples premios y becas, entre ellas una para estudiar en la Universidad de Cambridge, Inglaterra.

Durante su estancia en Cambridge conoció al poeta británico Ted Hughes, con quien se casó en 1956. Juntos tuvieron dos hijos, Frieda y Nicholas. Sin embargo, la relación fue conflictiva, especialmente por las infidelidades de Hughes, lo que afectó gravemente la salud mental de Plath.

En 1963 publicó su única novela, La campana de cristal, bajo el seudónimo de Victoria Lucas. En esta obra semiautobiográfica relató con crudeza su experiencia con la depresión y su estancia en un hospital psiquiátrico. A pesar de su tono sombrío, el libro ha sido ampliamente elogiado por su sinceridad y profundidad psicológica.

Ese mismo año, y tras una intensa etapa de creación literaria, Sylvia Plath se quitó la vida en Londres a los 30 años. Póstumamente se publicó su poemario más importante, Ariel (1965), una colección de textos intensos y oscuros que consolidó su lugar en la historia de la literatura.

Hoy, Plath es vista como una figura clave del feminismo literario y una voz insustituible en la poesía moderna. Su vida breve, marcada por la genialidad y la angustia, ha inspirado estudios, biografías, obras de teatro y películas. Su obra sigue vigente por su honestidad emocional, su lenguaje poderoso y su capacidad para dar forma poética al dolor humano.

Jacqueline Contreras

jacqueline.contreras@cusur.udg.mx