Año 18, número 290

Diseño: Mia Luna

Lo distinguimos como si fuera un caballito
diferente de todos los caballos.
Adornamos su frente con una cinta,
le ponemos al cuello cascabeles colorados,
y a medianoche vamos a recibirlo
como si fuera explorador que baja de una estrella.

Como el pan se parece
al pan de ayer,
como un anillo a todos los anillos:
los días parpadean
claros, tintineante, fugitivos,
y se recuestan en la noche oscura.

Veo el último día de este año
en un ferrocarril, hacia las lluvias
del distante archipiélago morado,
y el hombre de la máquina,
complicada como un reloj del cielo,
agachando los ojos a la infinita
pauta de los rieles, a las brillantes manivelas,
a los veloces vínculos del fuego.

Oh conductor de trenes desbocados
hacia estaciones negras de la noche.
este final del año sin mujer y sin hijos,
no es igual al de ayer, al de mañana?
Desde las vías y las maestranzas
el primer día, la primera aurora
de un año que comienza
el primer día, la primera aurora
de un año que comienza,
tiene el mismo oxidado
color de tren de hierro:
y saludan los seres del camino,
las vacas, las aldeas, en el vapor del alba,
sin saber que se trata de la puerta del año,
de un día sacudido por campanas,
adornado con plumas y claveles,

La tierra no lo sabe:
recibirá este día
dorado, gris, celeste,
lo extenderá en colinas,
lo mojará con flechas de transparente lluvia,
y luego lo enrollará en su tubo,
lo guardará en la sombra.

Así es, pero pequeña
puerta de la esperanza,
nuevo día del año,
aunque seas igual como los panes
a todo pan,
te vamos a vivir de otra manera,
te vamos a comer, a florecer,
a esperar.

Te pondremos
como una torta
en nuestra vida,
te encenderemos
como candelabro,
te beberemos
como si fueras un topacio.

Día del año nuevo,
día eléctrico, fresco,
todas las hojas salen verdes
del tronco de tu tiempo.

Corónanos con agua,
con jazmines abiertos,
con todos los aromas
desplegados,
sí, aunque sólo seas un día,
un pobre día humano,
tu aureola palpita sobre
tantos cansados corazones,
y eres, oh día nuevo,
oh nube venidera,
pan nunca visto, torre permanente!

Ad alta voce / En voz alta

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto o mejor conocido como Pablo Neruda fue un poeta, diplomático y político chileno, considerado uno de los más grandes del siglo XX y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1971, conocido por su obra poética que abarca desde el amor y la naturaleza hasta el compromiso político y social, siendo un ícono cultural y una figura clave en la historia de Chile.

Mia Yamit Luna Garcia 
mia.luna0072@alumnos.udg.mx