Año 18, número 294.

El pasado 19 de febrero, la Casa del Arte Doctor Vicente Preciado Zacarías celebró su vigésimo noveno aniversario como uno de los espacios culturales más representativos del Centro Universitario del Sur (CUSur), perteneciente a la Universidad de Guadalajara (UdeG). Bajo la coordinación de Extensión, este recinto ha consolidado su vocación como punto de encuentro entre la comunidad universitaria y la sociedad en general, promoviendo el acceso al arte y la cultura.
Sin embargo, la historia de este edificio no comenzó con exposiciones, talleres ni presentaciones artísticas. Sus muros, que hoy resguardan expresiones creativas, fueron testigos de múltiples transformaciones a lo largo de más de un siglo. Comprender su presente implica recorrer las distintas etapas que le dieron forma.
De acuerdo con los registros históricos del propio recinto, la parte posterior del inmueble data de 1873. En aquel entonces, la propiedad pertenecía a doña Refugio Torres Silva de Sánchez Anaya, quien en diciembre de ese mismo año la vendió a doña Guadalupe Adame, viuda de Vizcaíno. Apenas tres años después, en 1876, pasó a manos de don Severo Vizcaíno. Estos primeros cambios de propiedad marcaron el inicio de una larga trayectoria de resignificaciones del espacio.
En mayo de 1906, la casa fue adquirida por la señorita María Ochoa López. Según consta en los testimonios históricos, ella fungió como intermediaria para que el Clero Católico estableciera en el inmueble el Orfanato del Divino Niño. En ese periodo, el edificio asumió una función asistencial y educativa, pues en él se impartía formación religiosa, lo que convirtió al lugar en un referente comunitario de su tiempo.
Décadas más tarde, en 1976, el inmueble inició una nueva etapa. Gracias a las gestiones del doctor Juan José Elizondo, con el apoyo del entonces exsenador José María Martínez, la propiedad fue cedida a la UdeG. A partir de ese momento, el edificio se integró al proyecto educativo medio superior al albergar la Escuela Preparatoria de Ciudad Guzmán. En cuanto a el área colindante con la avenida Federico del Toro se instaló la Escuela Primaria Superior para Niños, que posteriormente adoptó el nombre de Escuela Profesor Manuel Chávez Madrueño. Así, el espacio reafirmó su vocación formativa, desde el ámbito público y laico.
El terremoto de 1985 marcó un punto de inflexión. Debido a los daños estructurales, el inmueble permaneció cerrado durante más de una década. No fue sino hasta 1996 cuando la UdeG emprendió su restauración, en un esfuerzo por rescatar no solo una construcción histórica, sino también su valor simbólico para la comunidad. Finalmente, el 19 de febrero de 1997, el recinto fue inaugurado como Casa del Arte, consolidando una nueva identidad vinculada directamente con la promoción cultural.
En 2006, el espacio recibió el nombre de Casa del Arte Doctor Vicente Preciado Zacarías, en homenaje al Maestro Emérito de la UdeG e hijo ilustre de Zapotlán el Grande. Reconocido cirujano dentista, su trayectoria destacó en la investigación científica, la docencia y la creación literaria, dejando una huella significativa en la vida académica y cultural de la región.
Hoy, la Casa del Arte continúa escribiendo su historia. En sus salas se imparten talleres de formación integral y actividades del Sistema Universitario del Adulto Mayor; sus muros albergan exposiciones de pintura y fotografía, proyecciones documentales, congresos y múltiples manifestaciones artísticas. La celebración de su vigésimo noveno aniversario fue reflejo de esa vitalidad: el Ballet Folklórico del CUSur presentó un danzón y estampas de Jalisco; el ballet clásico de la Casa del Arte ofreció una muestra de su trabajo formativo; y el ensamble musical de maestros de la Escuela de Música Rubén Fuentes cerró la jornada con un concierto conmemorativo.
De esta manera, el inmueble que alguna vez fue casa particular, orfanato y escuela, se ha transformado en un espacio de encuentro cultural que articula memoria histórica y proyección artística, reafirmando su lugar dentro de la vida universitaria y social del sur de Jalisco.
Trinidad Sofía Caro Camacho
trinidadsofia22@gmail.com