Año 18, número 294.

Reflexionar en torno a la lengua siempre es pertinente, reconocer los fenómenos lingüísticos que acontecen en nuestra cotidianidad es de suma importancia para participar de manera crítica y consciente en la lucha por la justicia social. La reflexión sobre la lengua no debe centrarse en nuestra lengua materna, sino en el reconocimiento de las más de siete mil lenguas maternas alrededor del mundo y las distintas relaciones que se establecen entre ellas.
Se denomina lengua materna a la primera lengua que aprende un hablante, es decir, la lengua con la que aprende a codificar y entender el mundo. Si bien, como ya se mencionó con anterioridad, existen más de 7000 lenguas – las cuales son lenguas maternas de individuos que generan, transmiten y preservan conocimientos con ellas – éstas no siempre cuentan con las condiciones necesarias para perdurar en el tiempo y garantizar la integridad de sus hablantes. Un pequeño grupo de lenguas dominantes, mediante la transversalidad de distintos fenómenos sociales, dificultan habitar el mundo con una lengua materna desplazada o minorizada.
La amenaza a la diversidad lingüística es una realidad, según datos de la UNESCO “cada dos semanas, como promedio; una lengua desaparece, llevándose con su desaparición todo un patrimonio cultural e intelectual”. La institución citada estableció en 1999 el 21 de febrero como el Día Internacional de la Lengua Materna, con el objetivo de resaltar la importancia de la diversidad cultural y lingüística para crear sociedades tolerantes y respetuosas.
El Día Internacional de la Lengua Materna es un llamado a dialogar y actuar en pro de la preservación lingüística, bajo el postulado de que “las sociedades multilingües y multiculturales existen a través de sus lenguas, que transmiten y preservan los conocimientos y las culturas tradicionales de manera sostenible” (UNESCO, 2026).
La UNESCO propone como tema de las celebraciones del año en curso el papel de las juventudes en la educación multilingüe, bajo el lema “Las voces de la juventud sobre la educación multilingüe”. El Día Internacional de la Lengua Materna es una oportunidad para repensar el papel de las lenguas en la educación, en nuestro contexto, y proponer estrategias inclusivas, que no conciban las lenguas indígenas desde una visión que enfatiza únicamente su valor cultural e invisibiliza distintas violencias y violaciones a los derechos humanos, sino desde un enfoque que las reconozca como lengua materna, instrumento y herramienta de los estudiantes.
Rosa Guadalupe Mata Ramos
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