Año 18, número 288

Si hay algo que podemos agradecerle al romanticismo en contextos literarios, es su gran aporte a la creación de una de las corrientes estéticas más cautivadoras para el público general: la narrativa gótica. Nacida como una variante del romanticismo y surgida como una reacción del racionalismo, enfoca sus conflictos en la psique de sus personajes, emociones, lo sobrenatural de sucesos inexplicables, la oscuridad dentro del ser humano y la melancolía constante.
Estas características han servido de identificativo a la narrativa gótica y lo hemos visto en diferentes obras de su género. Entre algunos ejemplos que podemos encontrar, tenemos a Drácula de Bram Stoker, Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley o El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, obras que reflejan una feroz crítica contra las sociedades del siglo XIX, el existencialismo y la dualidad de la mente.
Sin embargo, existe una obra que, por sus propios méritos, se ha vuelto única entre el gran catálogo de la literatura gótica, una novela que nos trae a los paisajes más hostiles de Inglaterra en los que el amor, la obsesión, el odio y el rencor germinan dentro de dos familias entrelazadas por un destino aparente. Con esto dicho, me refiero a la novela Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, una increíble novela publicada en 1847 escrita por la autora bajo el seudónimo de Ellis Bell que, debido a los prejuicios sociales como una feroz ola de críticos, obtuvo un recibimiento tibio. Sin embargo, a nuestros tiempos es considerada como un clásico indiscutible y que me emociona compartir esta reseña hacia ustedes debido a que es una de mis novelas favoritas dentro del género gótico.
Empecemos por algunos aspectos que podemos destacar de su obra: la atmósfera. El aspecto gótico no recae enteramente en un escenario lúgubre como las mansiones tan características del género, sino que también los paisajes de Yorkshire, Inglaterra. La soledad, amargura y el frío reinan en estos páramos tan desolados, donde el viento se convierte en el habitante más usual de este escenario, aparte de los habitantes de Wuthering Heights y Thrushcross Grange, que, hablando de estos, la autora presenta una dicotomía muy certera entre ambas propiedades para remarcar la naturaleza de ambas familias.
Por un lado, desde lo alto de la colina, una inmensa mansión se alza como una sombra colosal, hospedada por una familia de historia turbulenta al que su oscuridad marcaría al personaje más importante dentro de la obra (que explicaré más adelante). Por el otro lado, bajo aquella mansión sombría, se encuentra la granja al que una sociedad británica considera refinada, civilizada y que representa la alta sociedad en contraste con lo salvaje de la propiedad de los Earnshaw.
Ya que hablamos de personas, la historia de amor, tragedia y venganza de Heathcliff es el motor que avanza la novela. Un niño criado bajo la afable persona del señor Earnshaw, pero también por el rencor y el desprecio bajo razones superficiales como su piel oscura hasta su bajo estatus social dentro de la jerarquía británica. Son estos motivos, junto a otros apartados del personaje que, desde su llegada, la familia Earnshaw comienza a pasar penurias como la muerte de la señora y señor Earnshaw y los vicios de Hindley hasta morir en la miseria.
Heathcliff junto a Catherine son personajes que se han quedado en mi retina cuando leí por primera vez Cumbres Borrascosas, es un amor sumamente ponzoñoso que se desarrolla desde sus infancias hasta la adultez. Quiero destacar a Catherine por ser un arquetipo transgresor (hecho de manera intencionada por la autora), un alma “salvaje” poco refinada al que era difícil ser disciplinada, pero cuando se encuentra con la “civilización” (Los Linton) esta es absorbida gradualmente hasta que se convierte en una persona totalmente distinta a causa de sus preocupaciones por cómo la verán los demás. Sin embargo, su introducción hacia la nobleza no significa que cambie su personalidad completamente, sino que ahora toma un rol dominante dentro de la familia Linton a tal grado de arremeter contra su marido y cuñada. No obstante, su desgracia y fallecimiento van ligados a Heathcliff.
Hablar de Heathcliff es complejo, puedes comprender su dolor y tristeza al no saber de su procedencia ni de su familia original, además de una infancia terrible al morir el señor Earnshaw, hasta su decepción amorosa por parte de Catherine. Sin embargo, no significa justificarlo por sus acciones venideras, Heathcliff desde su niñez ya era astuto como manipulador cuando se trataba de chantajear a Hindley con su padre, hasta convertirse en un auténtico monstruo durante la mitad de la novela con los constantes maltratos que provocaba hacia su hijo como sus sobrinos. El odio hacia los que dañaron fue su motivación hasta caer en la locura y su futuro fallecimiento. Cuando Heathcliff abandona a los vivos, el ciclo de venganza llega a su fin y todas las personas relacionadas a él por fin logran descansar.
Esta novela es escrita por una autora que aporta un balance entre lo denso y lo sencillo, es lo suficiente ágil para leerse para un lector casual, pero los lenguajes utilizados a la hora de describir algunos acontecimientos harán quedarte a leer detenidamente y pensar sobre lo ocurrido, aunque no llega al extremo de ser tan pesado como en otras novelas de su mismo género. Al igual que Catherine, la narrativa es compleja pero a su vez es salvaje, un tono que evoca incertidumbre como desesperación, además de una floritura que nos transmite emociones tan extremas como brutales, nunca sentirás tanta obsesión como odio en una novela al igual que unos personajes que increíblemente se les tratan con escala de grises, no son idealizados o romantizados, algo inusual dentro de la literatura del romanticismo con el que se trataba el concepto de belleza y moralidad con mayor importancia.
A día de hoy, la novela es considerada como una de las mejores obras literarias de corte gótico que gracias a ello, se han lanzado diferentes adaptaciones cinematográficas tanto en la pantalla grande como en la chica, de la cual dentro de un año tendremos una nueva versión de la historia, dirigida Emerald Fennell y protagonizada por Jacob Elordi y Margot Robbie. Además, la novela se encuentra disponible en la biblioteca Hugo Gutiérrez Vega ubicada en el Centro Universitario del Sur bajo la clasificación 823.8 BRO 2008.
Emily Brontë es una autora tan llamativa que bien se podría hacer un artículo divulgativo detallando sus influencias literarias, su lucha social, hasta su crítica contra la sociedad victoriana que se encontraba en una moralidad decadente impregnada en su obra. Sin embargo, la mera existencia de su obra publicada es su mayor logro que ha trascendido y que perdurará para siempre. La autora de un solo libro que ahora es fuente de inspiración para futuros escritores, incluyéndome.
Omar Gabriel López Delgado
Omar.lopez3185@alumnos.udg.mx