Año 18, número 287

Diseño: Omar López

Estamos en los inicios del siglo XXI y con ello, una nueva generación de tecnologías que marcaría nuestra cultura hasta la actualidad, pero la tecnología que evolucionó y es importante para este escrito, es la de los videojuegos. La “sexta generación” llegaría con fuerza, la consola de Sony Playstation 2 se coronaría como el rey absoluto de su momento y Microsoft entraría a la competencia con su primera Xbox. No obstante, otra plataforma se estaba desarrollando para volverse en una opción para la comunidad de jugadores: los computadores.

Los “shooters” (género de videojuegos que permite controlar a un personaje que porta un arma no necesariamente de fuego) se convertirían en los más jugados en computadoras, de los cuales una de las temáticas que resaltan de este tipo de juegos, era la Segunda Guerra Mundial con títulos como Medal Of Honor: Allied Assault (2003) que no solo causó furor en su comunidad, sino que también marcaría el renombre de esta saga. Sin embargo, un grupo de desarrolladores de este juego no se quedan agusto con el resultado de este juego ni con la dirección que estaba tomando, fundaron el estudio Infinity Ward , y bajo la tutela de Activision, crearían uno de los juegos más importantes de los videojuegos que daría lugar a una poderosa franquicia: Call of Duty.

Publicado en 2003, sería bien recibido por una comunidad que se impactó por su apartado gráfico; elogiado por la crítica especializada y también como un rival sumamente agresivo para Electronics Arts con su Ip Medal of Honor. Con esto dicho, ¿qué hizo este Call of Duty para convertirse en un videojuego a tener en cuenta? ¿Qué lo hará diferente de otros productos basados en la Segunda Guerra Mundial? Y ¿por qué es importante para la historia de los videojuegos modernos?

Comencemos por el Gameplay, lo primero que nos salta a la vista es una movilidad que, pese a no ser frenética como en Doom (1993) o Quake (1996), si es lo suficientemente fluida para que el jugador sienta que controla a un soldado ágil sin llegar a la exageración. Además, a este movimiento se le suman algunos añadidos no vistos en shooters casuales como lo es tirarse “pecho a tierra” y, quizás un añadido importante: apuntar con la mira del arma. Pese a que en nuestra época es usual ver esta mecánica de apuntado con la mira, para inicio del siglo fue novedoso e inmersivo. Puede que este añadido frene el ritmo del Gameplay, sin embargo, la fluidez del movimiento y la precisión de nuestro equipo hace de los inconvenientes en pequeñas banalidades.

Otro apartado necesario a resaltar es la presentación audiovisual del conflicto tratado en el juego. Videojuegos como Wolfenstein 3D (1992) o Medal Of Honor: Allied Assault, retrataban muy superficialmente este contexto bélico por temas tecnológicos. A consecuencia de esta superficialidad, era usual ver una jugabilidad basada en el “soldado todo terreno”, sin aliados y capaz de derrotar a los enemigos que se le interpongan, o meras misiones de espionaje.

Sin embargo, ¿qué hizo Call of Duty diferenciarse del resto? Solo basta con iniciar el segundo nivel del juego “Pathfinder” y quedarse boquiabierto por la cantidad de aliados que llegan para llegar hacia territorio enemigo y la cantidad de oponentes a los que debemos repeler. Son estos detalles los que provocan un acercamiento mucho más verosímil de lo que fue la Segunda Guerra Mundial, además que no solo controlaremos al típico soldado estadounidense. Call of Duty presenta dos distintos frentes de batalla que aportan nuevos puntos de vista: la campaña inglesa del que controlaremos a un miembro del Servicio Aéreo Espacial en diferentes misiones como sabotajes contra barcos alemanes o bases secretas, hasta el frente oriental con un soldado soviético que lucha por su vida mientras se une a la defensa de Stalingrado.

Pese a ser añadidos que a día de hoy pueda ser lo más normal, debemos de recordar que la mayoría de videojuegos ambientados en la Segunda Guerra Mundial solían enfocarse en el frente occidental a ojos de los estadounidenses. Si bien, no se puede negar la participación de este país, también sería demeritar el aporte de otros países durante este conflicto, detalle que Call of Duty soluciona y no solo se benefició de diferentes historias, sino que también ofreció al jugador diferentes escenarios, equipos de combate y múltiples ambientaciones en los niveles.

La escala de los combates es enorme, destructiva e inmersiva. Tanto los gráficos del juego al igual que sus efectos sonoros de ambiente trabajan armónicamente para que el jugador sienta el riesgo y peligro que significa estar en el frente de batalla, basta con ver el inicio de la campaña soviética; es preferible esconder y salvar tu vida que irte de cara contra las posiciones enemigas. Ya que hablamos de apartado sonoro, la composición de los temas musicales y ambientales fueron realizados por Michael Giacchino, un nombre del que seguramente los cinéfilos tengan por estima por ser el compositor de películas importantes como The Batman (2022), The Incredibles (2004), Ratatouille (2007), etc. Cada canción evoca epicidad, frenetismo y ese aura de patriotismo tan característico en juegos de este tipo, solo necesitas escuchar el tema principal del menú del juego para hacerte una idea de lo que escucharás a lo largo de tus partidas. 

Pese a que el producto es demasiado bueno, se ha denotado la antigüedad de este producto hasta ver ciertas fallas en la actualidad, tal es el caso de una inexistente historia lineal o un argumento que podríamos considerar estándar para nuestra actualidad. Sí, puede que existan subtramas en cada campaña, pero ninguna de ellas están relacionadas, si no que están separadas por un gran lapso temporal, lo que puede volverse confuso para aquellos no familiarizados con el contexto del juego. Además, algunos pasajes del juego pueden ser desafiantes hasta difíciles de superar debido a la inteligencia artificial de los enemigos, que suelen ser muy reactivos al movimiento del jugador y altamente precisos a la hora de provocar daño. 

Aunque Call of Duty 2003 esta disponible en Steam (Tienda virtual de videojuegos), existen algunas incompatibilidades en sistemas modernos como Windows 10/11 que el usuario deberá arreglar por cuenta propia debido a que Activision nunca se tomó la molestia de actualizar o mantener vigente este videojuego. La saga Call of Duty ha sido un vaivén de calidad en la actualidad, esta franquicia parece estar en un constante limbo para mantenerse al mismo nivel de popularidad que alcanzaron algunos de sus títulos como Modern Warfare o Black Ops. Aunque cuenta con una comunidad asentada, una parte de ella ha perdido el total interés y muchos tachan de esta saga como culpable de impulsar una tendencia de juegos “Shooter” que intentaron replicar su popularidad. A consecuencia de esto, se generaron miles de juegos del que podemos tachar despectivamente como “productos clónicos”.

Sin embargo, si hay algo que no podemos negar es el éxito recibido de este primer Call of Duty. El juego no solo es valorado por una calidad impresionante hasta nuestros días, tanto a nivel de Gameplay, apartado sonoro y de traer una estructura de niveles sumamente épico y frenético bajo un escenario “realista”, también estableció las bases para una franquicia y de cómo se debe de crear un Shooter basado en la Segunda Guerra mundial. Indirectamente sepultará la franquicia de Medal of honor a un completo estancamiento, al quien irónicamente le debe mucho la creación de Call of Duty. Además, el juego recibió una expansión de contenido titulado United Offensive en 2004 que expandía el número de equipo, campaña nueva y mayor epicidad.

De mi parte, este fue el primer COD que jugué y se ha ganado un lugar entre mis favoritos y acercó mi curiosidad sobre la segunda guerra mundial y su impacto en nuestra contemporaneidad. Después de este juego, seguí jugando varios títulos de esta saga (que espero también hablar de ellos en su momento). Call of Duty (2003) es un videojuego magnífico y una pena terrible el tener que tomar más tiempo para arreglarlo en computadores modernos en lugar de que los desarrolladores se tomen un tiempo para actualizar sus productos. 

Omar Gabriel López Delgado

Omar.lopez3185@alumnos.udg.mx