Año 18, número 296.

fotografía: Tirza Olvera

La cajeta es un dulce tradicional de Sayula Jalisco, conocida por su sabor y por la manera artesanal en la que se hace y se envasa. Este producto forma parte de la identidad de nuestro pueblo y es un símbolo del esfuerzo de las familias que generación tras generación, han mantenido viva esta tradición.

La cajeta de sayula se hace principalmente con leche de vaca, azúcar y vainilla. Los ingredientes se cocinan en un cazo ya sea de cobre o de acero inoxidable durante aproximadamente cuatro horas, hasta que tenga la consistencia y el color perfecto;  durante este tiempo se debe menear con una pala de madera para evitar que no se queme. Es un proceso que requiere paciencia, dedicación y mucho cuidado, cualidades que reflejan la esencia de lo artesanal.

En Sayula existen alrededor de trece marcas de cajeta, y una de ellas es la de mi familia: Cajeta Olvera Chávez. Nuestro negocio comenzó hace más de 15 años, gracias a la iniciativa de mi abuelo, quien toda su vida se ha dedicado a fabricar los “aros”, que son esas cajitas de madera en las que se envasa la cajeta; él propuso a mi papá iniciar con la elaboración del dulce, y así nació este negocio familiar que hoy seguimos mi mamá, mi hermana y yo.

Desde pequeña he estado involucrada en la elaboración de la cajeta; recuerdo que a los cinco años fue mi idea la forma de poner la cuchara en medio de dos plásticos de celofán al envolver un redondo de cajeta para protegerla y que no se cayera al abrir, y hasta ahora seguimos haciéndolo así. Con el tiempo fui aprendiendo cada parte del proceso, hasta dominarlo completamente, y ahora para mí es muy especial cuando alguien me pregunta cómo se hace, porque puedo explicar con seguridad cada paso, sabiendo que es parte de mi vida.

Nosotros elaboramos este dulce de leche de manera 100% artesanal, sin conservadores y con ingredientes naturales. Lo ofrecemos en expos locales de Sayula y también lo llevamos a vender a Ciudad Guzmán, Tamazula y Tapalpa, hacemos pedidos personalizados para eventos y cajetas con aros grabados. Más allá de las ventas, lo que más me motiva es ver cómo clientes, amigos y familiares reconocen el buen sabor de nuestra cajeta y la recomiendan a otras personas, ese reconocimiento es la recompensa al esfuerzo de mis papás y al trabajo constante de nuestra familia.

Para mí, la cajeta no es solo un dulce, es un legado; representa la unión familiar, la dedicación y la identidad de Sayula. Poco a poco espero ser quien lleve este dulce tradicional a más lugares, darlo a conocer en nuevos eventos y compartir con más personas la riqueza de nuestra tradición. No se trata únicamente de crecer en ventas, sino de difundir la historia de Sayula, de los artesanos que hacen posible que este dulce siga siendo parte de nuestra cultura, y de mi familia.

Es muy valioso reconocer que lo que comenzó como una idea de mi abuelo hoy se ha convertido en un proyecto que nos une y nos da orgullo. Espero seguir siendo parte de esta historia y contribuir a que la cajeta de Sayula sea reconocida no solo en nuestra región, sino en muchos otros lugares.

Imágenes de Tirza Olvera

Triza Guadalupe Olvera Chávez 
tirza.olvera2125@alumnos.udg.mx